Aludium participa en una cadena solidaria que ha enviado cuatro toneladas de ayuda a refugiados ucranianos

Amorebieta. 15 de marzo de 2022. Cuatro toneladas de ayuda humanitaria para refugiados ucranianos partieron el pasado jueves de Bilbao con rumbo a la frontera de Polonia, gracias a una iniciativa que ha unido a varias asociaciones, empresas y vecinos, en la que Aludium y varios de sus trabajadores han puesto su grano de arena.

El envío, que incluye comida, ropa, mantas, artículos de higiene y otros productos de primera necesidad, es el resultado de una suma de contribuciones en la que Aludium ha aportado la coordinación del envío, la logística del transporte y sus costes, uno de los principales escollos que surgieron.

El primer eslabón de la cadena solidaria comenzó cuando la Asociación Cultural Eslava Vasca (ACEV) y una de sus socias, la ucraniana afincada el Euskadi Natasha Artemieva Kostyunina lanzaron una llamada solicitando ayuda para los millones de ucranianos que huyen de su país por la guerra, como narra el diario ‘El Correo’.

El anuncio en el centro cívico del barrio de San Ignacio, dio lugar a una enorme respuesta solidaria de los vecinos del barrio y del resto de la ciudad que hizo que rápidamente se quedaran sin espacio. Además, también se encontraron con la complejidad de hacer un envío de esas características y volumen. Y ahí la rueda de la solidaridad volvió a girar.

Asier Vélez Pozo, Planning Manager de Aludium en la planta de Amorebieta, y vecino de San Ignacio tuvo conocimiento de la iniciativa y de los obstáculos que estaban teniendo. «Tenían muchísimo material apilado que no era posible expedir, ya que la asociación carece de conocimientos y medios logísticos», explica. A partir de ahí, él mismo junto a Ángel Yáñez -coordinador de embalajes y expediciones de Aludium-  se pusieron al frente de la coordinación del envío. Con sus contactos, implicaron también a las empresas Bricomart Sestao y Onura, que también pusieron sus eslabones en la cadena, en forma de más trabajadores y recursos. Menos de una semana después, las dificultades fueron superadas y los voluntarios de la asociación estaban cargando el camión y este estaba rodando hacia su destino, Lublin, la ciudad principal del este de Polonia. «Estoy muy emocionada por toda la ayuda que hemos recibido, han sido increíbles las acciones de todos», declaró Natasha a ‘El Correo’, una vez que vio el camión cargado.